Durante las audiencias extraordinarias del 3 al 5 de diciembre, llevadas a cabo por la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR) en Washington, líderes de la industria automotriz y manufacturera de EE.UU. se manifestaron a favor de mantener y fortalecer el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Se posicionaron como defensores de un acuerdo que, aseguran, ha mejorado la competitividad y ha generado miles de millones en inversiones.
T-MEC: Un Acuerdo Crucial para la Competitividad
El T-MEC ha sido mencionado repetidamente como el "acuerdo comercial más pro estadounidense" en la historia reciente. Matt Blunt, presidente del Consejo Americano de Política Automotriz (AAPC), subrayó que el tratado ha promovido la competitividad global, al haber desencadenado más de 210,000 millones de dólares en inversión automotriz desde su implementación.
“Este acuerdo es crítico para el crecimiento de la manufactura en nuestro país. Amplía las oportunidades de ventas en el mercado norteamericano y fortalece nuestra posición en la arena global”, comentó Charles Crain, vicepresidente ejecutivo de Políticas de la Asociación Nacional de Fabricantes (NAM). Esta defensa del T-MEC se da en un contexto donde se han cuestionado ciertos aspectos del tratado y su impacto en las cadenas de suministro.
Beneficios del T-MEC para la Manufactura
Durante las audiencias, se destacó que más de un tercio de las exportaciones de bienes manufacturados de EE.UU. se dirigen a Canadá y México, lo que representa más que los siguientes 12 socios comerciales combinados. Según la NAM, gracias al T-MEC, 16 de los 21 subsectores manufactureros han experimentado un incremento en sus exportaciones hacia estos países, a un ritmo más acelerado que al resto del mundo.
Un enfoque sobre las importaciones revela que aproximadamente la mitad de todas las compras de EE.UU. a Canadá y cerca del 70% de las compras a México son transacciones entre partes relacionadas. “Estos insumos son vitales para que los fabricantes estadounidenses puedan producir más”, afirmó Crain, destacando el papel esencial del T-MEC en el fortalecimiento de la manufactura local.
Perspectivas Futuras y Necesidad de Fortalecer el T-MEC
A medida que avanza el debate sobre el futuro del T-MEC, los representantes del sector automotriz expresaron su deseo de que las recientes renegociaciones y acuerdos arancelarios no desmejoren la competitividad que siente que ofrece el tratado. El 72% de las importaciones desde Canadá y el 63% de las importaciones desde México son insumos industriales, componentes cruciales que sostienen la base productiva de EE.UU.
Crain argumentó que el T-MEC ha creado un ambiente comercial complementario y simbiótico entre EE.UU., México y Canadá, y que es fundamental mantener esta interdependencia frente a cualquier desafío exterior que pueda surgir. “El T-MEC debe ser visto no solo como un acuerdo comercial, sino como una plataforma que ha permitido a nuestras industrias crecer y prosperar”, concluyó.
Conclusión
El consenso entre los líderes industriales durante las audiencias es claro: el T-MEC no solo es esencial para la industria automotriz, sino que también juega un papel fundamental en el sector manufacturero en su conjunto. La defensa del tratado por parte de estos gigantes industriales refuerza la importancia de la cooperación regional y de mantener un entorno económico abierto y competitivo que beneficia a todos los países involucrados.
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